Jairo Castillo Romerin
Poeta adicto al portal
LUNA
De caoba, de armería,
de hierro deben ser tus ronquidos,
tus canales de grises filigranas,
en libros de azufre has escrito
lo que promulgan tus hondas sabanas.
Dejas que se marchen culpables
tus danzarines élitros de escarcha.
de hierro deben ser tus ronquidos,
tus canales de grises filigranas,
en libros de azufre has escrito
lo que promulgan tus hondas sabanas.
Dejas que se marchen culpables
tus danzarines élitros de escarcha.
Esa diadema aún te luce;
a un lado del espacio sin órbitas
no dejas de proclamar
tu obsequio de meretriz cansina,
tu golpe de iris en sucios vitrales.
a un lado del espacio sin órbitas
no dejas de proclamar
tu obsequio de meretriz cansina,
tu golpe de iris en sucios vitrales.
Bemol caradura,
cada noche renaces
para el incansable júbilo de los felinos
avistados desde encrucijadas de piedra.
Tu eléctrica forma conjuga el tiempo
con zarpazos de fiera.
cada noche renaces
para el incansable júbilo de los felinos
avistados desde encrucijadas de piedra.
Tu eléctrica forma conjuga el tiempo
con zarpazos de fiera.
Luna de arena, de níquel, de estera.
Engreída flor veraniega
no sé si lo sepas o lo intuyas,
pero hago parte
de tus pedazos de aluminio.
Engreída flor veraniega
no sé si lo sepas o lo intuyas,
pero hago parte
de tus pedazos de aluminio.