Arturo Acosta
Reconstructor de sueños rotos
¿Y qué si la tormenta arrecia?
¿y qué si ofuscadas ya las aguas ?
¿y qué si los vientos van furiosos
por los mares y las tierras asoladas?
¿Y qué, jilguero?, poeta de la vida,
no te importe si la rama cruje
ó si la roca por el agua es azotada,
ó la palmera ya tendida, desterrada.
Eres tú como las flores,
regalando su perfume y sus aromas,
ay poeta! no importando quien las corte.
Ay fecundo! pródigo tu canto!
caminante de este mundo
entre flores vas multicolores, polinizando.
¡Ay, Facundo! ¡Que no te importe!
¡Vos, seguís cantando!
¿y qué si ofuscadas ya las aguas ?
¿y qué si los vientos van furiosos
por los mares y las tierras asoladas?
¿Y qué, jilguero?, poeta de la vida,
no te importe si la rama cruje
ó si la roca por el agua es azotada,
ó la palmera ya tendida, desterrada.
Eres tú como las flores,
regalando su perfume y sus aromas,
ay poeta! no importando quien las corte.
Ay fecundo! pródigo tu canto!
caminante de este mundo
entre flores vas multicolores, polinizando.
¡Ay, Facundo! ¡Que no te importe!
¡Vos, seguís cantando!
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