HOMBRE MINIMALISTA
Poeta recién llegado
De blanco se casó aquella mañana;
ataviada de amor y de nostalgias,
de coincidencias, de perpetuas sombras
que van y vienen sin decir palabras.
De negro se vestía la costumbre
entretanto mi ser se desangraba
Ella no es para mí, he de aceptarlo,
pero cómo me duele haber perdido.
Que nadie me critique si aun le lloro
en medio de estos versos descompuestos,
no que nadie se atreva a denigrar
la utopía vulgar que me acompaña
Ya mañana quizá por ocurrencia
pondré sobre la mesa mi desdicha
y así prenderle fuego a mi memoria
donde por contubernio habla el silencio.
ataviada de amor y de nostalgias,
de coincidencias, de perpetuas sombras
que van y vienen sin decir palabras.
De negro se vestía la costumbre
entretanto mi ser se desangraba
Ella no es para mí, he de aceptarlo,
pero cómo me duele haber perdido.
Que nadie me critique si aun le lloro
en medio de estos versos descompuestos,
no que nadie se atreva a denigrar
la utopía vulgar que me acompaña
Ya mañana quizá por ocurrencia
pondré sobre la mesa mi desdicha
y así prenderle fuego a mi memoria
donde por contubernio habla el silencio.