yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
A nada de ti le duele
los otoños que dejaste en mi cuerpo
y mi razón
(¿existe aun mi razón?)
a nada, tus ojos se llenan de fiesta,
tu cuerpo sigue bailando obsesionado de lujuria;
como cuando bailaba para mi
a nada de ti le duele
las mañanas que te acecho
como lobo en celo en tu recuerdo
y voy haciendo trizas con las horas de mi día,
solo para llegar a la noche
tan llena de insomnio
y de viajes a un infierno particular;
a nada de ti,
ni a la taza sin tu café,
ni al cepillo de dientes
que olvidaste por ahí,
ni a los tres meses de tu partida,
ni a las ganas que dejaste en mi almohada.
CONVERSION
sin conversación, solo un adiós cansado
solo un beso con dilación
y después el portazo que te sacaba de mi vida
pero no de mis entrañas,
y hoy en esta hora tan absurda como extraña,
no quedan rastro de tus pasos por mi casa
solo las telarañas donde se enredaban nuestros besos,
solo la alfombra que era la cancha de los mas feroces juegos
y este vació que llena todo lo que tu ausencia me dejo.
RESOLUCION
sin convicción, que invente modos
de extraerte de mis huesos,
que calle la música que tus labios me brindaban
cuando secuestrábamos la noche tu y yo.
Una obsesión, un burdo instante para verte en el espejo,
para pedirle al tiempo algún instante de los muchos que sobraban
cuando pensaba que era eterno nuestro amor.
ABSOLUCION
sin redención, de los pecados que tu cuerpo me brindaba,
de las hogueras que tu entrepierna me ofrecía,
a todas horas, en cualquier sitio
donde Eros se mofaba de las caricias que tu infancia me inventaba
y que se quedaron guardadas en el limbo de tu huida,
para hacerlas miás en las noches que te sueño como hoy.
los otoños que dejaste en mi cuerpo
y mi razón
(¿existe aun mi razón?)
a nada, tus ojos se llenan de fiesta,
tu cuerpo sigue bailando obsesionado de lujuria;
como cuando bailaba para mi
a nada de ti le duele
las mañanas que te acecho
como lobo en celo en tu recuerdo
y voy haciendo trizas con las horas de mi día,
solo para llegar a la noche
tan llena de insomnio
y de viajes a un infierno particular;
a nada de ti,
ni a la taza sin tu café,
ni al cepillo de dientes
que olvidaste por ahí,
ni a los tres meses de tu partida,
ni a las ganas que dejaste en mi almohada.
CONVERSION
sin conversación, solo un adiós cansado
solo un beso con dilación
y después el portazo que te sacaba de mi vida
pero no de mis entrañas,
y hoy en esta hora tan absurda como extraña,
no quedan rastro de tus pasos por mi casa
solo las telarañas donde se enredaban nuestros besos,
solo la alfombra que era la cancha de los mas feroces juegos
y este vació que llena todo lo que tu ausencia me dejo.
RESOLUCION
sin convicción, que invente modos
de extraerte de mis huesos,
que calle la música que tus labios me brindaban
cuando secuestrábamos la noche tu y yo.
Una obsesión, un burdo instante para verte en el espejo,
para pedirle al tiempo algún instante de los muchos que sobraban
cuando pensaba que era eterno nuestro amor.
ABSOLUCION
sin redención, de los pecados que tu cuerpo me brindaba,
de las hogueras que tu entrepierna me ofrecía,
a todas horas, en cualquier sitio
donde Eros se mofaba de las caricias que tu infancia me inventaba
y que se quedaron guardadas en el limbo de tu huida,
para hacerlas miás en las noches que te sueño como hoy.