Damari
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tristeza,
sus ojos expresaban tristeza.
se abrillantaron sus pupilas ,
se aguaba su mirada.
Estaba más delgada,
la niña de mis ojos,
estaba más delgada.
Sacrificada durante años,
con afán estudiaba
y terminada la carrera,
trabajo no encontraba.
¡Ay niña!
A esto no estás acostumbrada.
Una España del ayer
que en dinero nadaba,
que los banqueros sonreían
cuando de créditos se trataba.
Cada familia con su casa,
con su coche,
y una despensa colmada,
pero hoy
¡Ay niña¡
¿tendrás esperanza mañana?
sus ojos expresaban tristeza.
se abrillantaron sus pupilas ,
se aguaba su mirada.
Estaba más delgada,
la niña de mis ojos,
estaba más delgada.
Sacrificada durante años,
con afán estudiaba
y terminada la carrera,
trabajo no encontraba.
¡Ay niña!
A esto no estás acostumbrada.
Una España del ayer
que en dinero nadaba,
que los banqueros sonreían
cuando de créditos se trataba.
Cada familia con su casa,
con su coche,
y una despensa colmada,
pero hoy
¡Ay niña¡
¿tendrás esperanza mañana?