LUMUGA 95
Poeta asiduo al portal
Lo que daría por ver brillar los ojos que lloran
aquellos momentos que fueron en vano.
Una lágrima que se convierte en deseo,
un sueño que se destroza.
Esta vez no fueron aquellos que este poeta adora,
Fueron los míos, que disfrutaron el júbilo temprano,
y ahora no aspiran a más de lo que veo.
Es difícil creer que la felicidad me rozó.
Habla el triste cantar de este poeta,
de una elegía que otrora fue dedicada a su amada.
Creí ver un ángel divino en esta tierra,
y encontré la verdad que a la luz muere.
Susurro entre sollozos un sueño con una meta.
Ayer murió mi corazón de una brutal estocada:
Se llevó a la tumba todo lo que mi ser encierra,
y dejó el sentimiento huérfano que nadie quiere.
Es difícil hablar cuando no encuentras el motivo
para romper el silencio que protege.
Todo son críticas, todo son reproches,
no se apreció para nada el sacrificio.
Es difícil querer cuando el amor no está vivo.
mentir al corazón para que se aleje.
Soñar que mueres cada noche,
y ver que nunca termina el suplicio
aquellos momentos que fueron en vano.
Una lágrima que se convierte en deseo,
un sueño que se destroza.
Esta vez no fueron aquellos que este poeta adora,
Fueron los míos, que disfrutaron el júbilo temprano,
y ahora no aspiran a más de lo que veo.
Es difícil creer que la felicidad me rozó.
Habla el triste cantar de este poeta,
de una elegía que otrora fue dedicada a su amada.
Creí ver un ángel divino en esta tierra,
y encontré la verdad que a la luz muere.
Susurro entre sollozos un sueño con una meta.
Ayer murió mi corazón de una brutal estocada:
Se llevó a la tumba todo lo que mi ser encierra,
y dejó el sentimiento huérfano que nadie quiere.
Es difícil hablar cuando no encuentras el motivo
para romper el silencio que protege.
Todo son críticas, todo son reproches,
no se apreció para nada el sacrificio.
Es difícil querer cuando el amor no está vivo.
mentir al corazón para que se aleje.
Soñar que mueres cada noche,
y ver que nunca termina el suplicio