Sentirte
Cuando estoy contigo te vuelves infinita
Y no me alcanzaría la vida para absorber toda tu realidad.
Quiero apreciarte con todos los sentidos,
Quiero que mis ojos se posen sobre ti,
Desde que salga sol, hasta que lo permita la luna.
Quiero percibir el aroma de tu cuerpo,
Cada centímetro de tu cuello, cada vuelta de tus orejas.
Quiero probar tus rosados y carnosos labios, uno por uno,
Hasta degustar el más sutil de sus sabores.
Quiero escuchar cada uno de tus suspiros,
Y perderme en el tiempo cuando susurras que me quieres.
Quiero sentir los latidos de tu corazón,
La agitación en tu pecho, el calor de tu piel,
El temblor en tus manos y los vellos de tu nuca exaltados,
Como si supieras que ya no me puedo controlar.
Por eso te miro como un idiota, sin siquiera parpadear,
Pues mis ojos temen que te vayas, si se llegan a cerrar.
Por eso me detengo a la mitad de un beso,
Para sentir tú perfume, y clavarte en mi mente por la eternidad.
Es por eso que apenas rozo tus labios con los míos,
Pues me lleno con su sabor y me deleito con su textura.
Es por eso que me gustan tus gimoteos en el oído,
Pues agitan mi cuerpo y me excitan sin cesar.
Y es por eso que te abrazo con firmeza,
Que acaricio tus mejillas, que te asiento sobre mí,
Que masajeo tus manos y que te beso en la nuca.
Pues me encanta descubrirte entera,
Y soy paciente para hacerlo.
Ya que la verdad no me alcanzan los sentidos para probarte tal como yo quisiera.
Cuando estoy contigo te vuelves infinita
Y no me alcanzaría la vida para absorber toda tu realidad.
Quiero apreciarte con todos los sentidos,
Quiero que mis ojos se posen sobre ti,
Desde que salga sol, hasta que lo permita la luna.
Quiero percibir el aroma de tu cuerpo,
Cada centímetro de tu cuello, cada vuelta de tus orejas.
Quiero probar tus rosados y carnosos labios, uno por uno,
Hasta degustar el más sutil de sus sabores.
Quiero escuchar cada uno de tus suspiros,
Y perderme en el tiempo cuando susurras que me quieres.
Quiero sentir los latidos de tu corazón,
La agitación en tu pecho, el calor de tu piel,
El temblor en tus manos y los vellos de tu nuca exaltados,
Como si supieras que ya no me puedo controlar.
Por eso te miro como un idiota, sin siquiera parpadear,
Pues mis ojos temen que te vayas, si se llegan a cerrar.
Por eso me detengo a la mitad de un beso,
Para sentir tú perfume, y clavarte en mi mente por la eternidad.
Es por eso que apenas rozo tus labios con los míos,
Pues me lleno con su sabor y me deleito con su textura.
Es por eso que me gustan tus gimoteos en el oído,
Pues agitan mi cuerpo y me excitan sin cesar.
Y es por eso que te abrazo con firmeza,
Que acaricio tus mejillas, que te asiento sobre mí,
Que masajeo tus manos y que te beso en la nuca.
Pues me encanta descubrirte entera,
Y soy paciente para hacerlo.
Ya que la verdad no me alcanzan los sentidos para probarte tal como yo quisiera.