Bebé...
Solo pasé a revisar el
memorial de tus líneas,
y a robarte un pedacito
de sueño, para guardarlo
en mi bolso de piel.
Elegí algunas de tus metáforas
hice un moño con ellas,
y adorné mi pelo.
Mientras roncabas
tomé dos de tus sonrisas
y las uso como aretes...
Así me veo más bonita,
y lo más regocijante
es el bocadito de paz
que dejaste pegado
en tu agenda de mensajes,
fue alimento para mis sentidos.
Yo no te pido nada,
solo que me quieras
y me cuides como
tú sabes hacerlo.
Sé que en el aparador
se exhiben sugerentes atuendos
femeninos, no te detengas
tanto tiempo a mirarlos,
mis ropas está en buen estado.
Mis zapatillas, hacen muecas
en la abrochadura
agotadas por el pasito duranguense...
Recorrí toda la duela,
con tacones del 10.
Bostezo... estoy estropeada,
hora de contar borreguitos...
Te quiero...
Solo pasé a revisar el
memorial de tus líneas,
y a robarte un pedacito
de sueño, para guardarlo
en mi bolso de piel.
Elegí algunas de tus metáforas
hice un moño con ellas,
y adorné mi pelo.
Mientras roncabas
tomé dos de tus sonrisas
y las uso como aretes...
Así me veo más bonita,
y lo más regocijante
es el bocadito de paz
que dejaste pegado
en tu agenda de mensajes,
fue alimento para mis sentidos.
Yo no te pido nada,
solo que me quieras
y me cuides como
tú sabes hacerlo.
Sé que en el aparador
se exhiben sugerentes atuendos
femeninos, no te detengas
tanto tiempo a mirarlos,
mis ropas está en buen estado.
Mis zapatillas, hacen muecas
en la abrochadura
agotadas por el pasito duranguense...
Recorrí toda la duela,
con tacones del 10.
Bostezo... estoy estropeada,
hora de contar borreguitos...
Te quiero...