Pescador nublado
Poeta que considera el portal su segunda casa
Y habría sido tan sencillo
cerrar los ojos y dejar que tu voz me guiara,
poner objetos que yo no podía conservar en tus repisas.
Hacerme a la idea de que estarías siempre.
Y no habría tenido gran dificultad
en deponer mis días para los de alguien más,
tener al calendario como referencia y no como mandato.
En suponer que los espejismos son reales.
Y habría sido tan fácil
pasar noches de desvelo para comprobar que la luna te seguía,
de esa forma podría dar con tu hogar
y hacerme creer que también es el mío.
Y sin esfuerzo alguno
podría haber brincado entre el soy y el fuimos,
doblar mis manos para evitar romper tu cuerpo.
Imaginar que llegaríamos al mismo destino por caminos distintos.
Y con un solo movimiento
pude haber fundido cada mi con cada tú,
formar las casualidades en una sola pieza.
Lograr que confundiéramos nuestros sentidos.
Pero para ti fue todavía más fácil,
esperar a que cerrara los ojos para marcharte
ignorar los días que guardé para ti
darme el insomnio pero no la habilidad para usarlo,
mostrarme que en tu vida yo era lo que sobraba.
cerrar los ojos y dejar que tu voz me guiara,
poner objetos que yo no podía conservar en tus repisas.
Hacerme a la idea de que estarías siempre.
Y no habría tenido gran dificultad
en deponer mis días para los de alguien más,
tener al calendario como referencia y no como mandato.
En suponer que los espejismos son reales.
Y habría sido tan fácil
pasar noches de desvelo para comprobar que la luna te seguía,
de esa forma podría dar con tu hogar
y hacerme creer que también es el mío.
Y sin esfuerzo alguno
podría haber brincado entre el soy y el fuimos,
doblar mis manos para evitar romper tu cuerpo.
Imaginar que llegaríamos al mismo destino por caminos distintos.
Y con un solo movimiento
pude haber fundido cada mi con cada tú,
formar las casualidades en una sola pieza.
Lograr que confundiéramos nuestros sentidos.
Pero para ti fue todavía más fácil,
esperar a que cerrara los ojos para marcharte
ignorar los días que guardé para ti
darme el insomnio pero no la habilidad para usarlo,
mostrarme que en tu vida yo era lo que sobraba.
Última edición: