Pablo Alonso
Poeta asiduo al portal
Te escapaste de mis manos
te perdiste a mi mirar,
y ahora vago hora tras hora
con la leve esperanza de verte regresar.
No sé si será la reminiscencia
en la que oigo cada noche tu voz
y recuerdo estar frente a tu puerta
en la que ahora escribo tu adiós.
No había lugar a la distancia,
ni tan siquiera a diferencias
aún en la lejanía te sentía cerca
pero no tenerte es una muerte lenta.
Mis labios se moldearon a tu cuerpo
y mis manos a tu silueta;
tu compañía era el mejor regalo;
mi vida ahora cae ante tu ausencia.
Por eso hoy te recuerdo
y admito que sin ti muero;
que la esencia de mi corazón
se va secando con este dolor.
Todavía te veo y no te tengo
y en el silencio muere mi inspiración,
sin ti las estrellas se apagan
en aquel cielo que creamos los dos.
Y los sueños que pintamos juntos
se desmoronan ahora que no estás,
el amor ha perdido su magia
y solo me acompaña la soledad.
Pablo Alonso
te perdiste a mi mirar,
y ahora vago hora tras hora
con la leve esperanza de verte regresar.
No sé si será la reminiscencia
en la que oigo cada noche tu voz
y recuerdo estar frente a tu puerta
en la que ahora escribo tu adiós.
No había lugar a la distancia,
ni tan siquiera a diferencias
aún en la lejanía te sentía cerca
pero no tenerte es una muerte lenta.
Mis labios se moldearon a tu cuerpo
y mis manos a tu silueta;
tu compañía era el mejor regalo;
mi vida ahora cae ante tu ausencia.
Por eso hoy te recuerdo
y admito que sin ti muero;
que la esencia de mi corazón
se va secando con este dolor.
Todavía te veo y no te tengo
y en el silencio muere mi inspiración,
sin ti las estrellas se apagan
en aquel cielo que creamos los dos.
Y los sueños que pintamos juntos
se desmoronan ahora que no estás,
el amor ha perdido su magia
y solo me acompaña la soledad.
Pablo Alonso
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