Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
La noche sella el firmamento
con gajos de terciopelo
y una filigrana de luz mimbre
abraza el mugido viento.
con gajos de terciopelo
y una filigrana de luz mimbre
abraza el mugido viento.
La oscuridad que ella cubre
tiene un acento funesto,
el silencio que la acoge
apaga el sentimiento.
tiene un acento funesto,
el silencio que la acoge
apaga el sentimiento.
La luz ausente
requiebra a la luna oscura,
me siente...
Enamorar a los luceros.
requiebra a la luna oscura,
me siente...
Enamorar a los luceros.
Las sombras aguijonean
al silencio apacible que viste
un gabán de desdén, erguido
entre las paredes de mi soledad.
al silencio apacible que viste
un gabán de desdén, erguido
entre las paredes de mi soledad.
Esos luceros perennes
que vigilan los besos,
de aquellas parejas ausentes
que un día amantes fueron.
que vigilan los besos,
de aquellas parejas ausentes
que un día amantes fueron.
Saco de la tumba
a aquel que me amó,
zumbido de timbales
es un zombi pero le amo yo.
a aquel que me amó,
zumbido de timbales
es un zombi pero le amo yo.
Una franja de cielo se filtra
entre el cristal y la melancolía,
cual cincel de Miguel Ángel
agrietando un trozo de mármol.
entre el cristal y la melancolía,
cual cincel de Miguel Ángel
agrietando un trozo de mármol.
Ese mármol frío y solo
que apagó la alegría,
de una persona buena
que quiso seguir la vida.
que apagó la alegría,
de una persona buena
que quiso seguir la vida.
Vísteme de música fúnebre...
Matame que no hay en mí ya vida,
que se marchó mi amor...
¡Aquel a quien más quería!
Matame que no hay en mí ya vida,
que se marchó mi amor...
¡Aquel a quien más quería!
Ese amor clandestino
que un día mi pasión tenía,
sigue en mi pensamiento...
permanece solo en mi alegría.
sigue en mi pensamiento...
permanece solo en mi alegría.
Respirando quedo
escucho el susurro de las luciérnagas,
en un concierto de danzas
con el tic-tac de su volar
y el admisible deseo de besar
el arcángel de tu traslúcida boca.
escucho el susurro de las luciérnagas,
en un concierto de danzas
con el tic-tac de su volar
y el admisible deseo de besar
el arcángel de tu traslúcida boca.
El susurro de la melancolía
el silencio de lo apagado,
el pensamiento de mi vida
el compás del misterio,
el final de la vía.
el silencio de lo apagado,
el pensamiento de mi vida
el compás del misterio,
el final de la vía.
¡Ay de mi! que no llega más espanto,
que él no encuentra sendero
para fundirnos en llanto,
¡Que no me llegan más espasmos!
que él no encuentra sendero
para fundirnos en llanto,
¡Que no me llegan más espasmos!
Fundámonos en lo clandestino
hagamos un largo camino,
para terminar en el confín
de nuestra querida vida vivida
hagamos un largo camino,
para terminar en el confín
de nuestra querida vida vivida
Por: Yaneth, Pedroski y Rosario
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