Eduardo Vargas
Poeta recién llegado
De vez en cuando bebo,
no bebo por necesidad
más, sí por frustración.
El hombre que hoy escribe
en nada se parece al anterior
y cuando lo veo en el espejo
no estoy seguro de si es un hombre.
He de confesarte
que pienso Kafka y en Rilke
y en Bukowski, quien seguramente
me estará esperando con un par
de latas en las puertas del infierno
-maldito perro-
Y acude a mi aquello que empieza diciendo:
Y la muerte no tendrá señorío
Y se alivia mi conciencia al creer
que tiene sentido que yo,
todavía no halla muerto.
no bebo por necesidad
más, sí por frustración.
El hombre que hoy escribe
en nada se parece al anterior
y cuando lo veo en el espejo
no estoy seguro de si es un hombre.
He de confesarte
que pienso Kafka y en Rilke
y en Bukowski, quien seguramente
me estará esperando con un par
de latas en las puertas del infierno
-maldito perro-
Y acude a mi aquello que empieza diciendo:
Y la muerte no tendrá señorío
Y se alivia mi conciencia al creer
que tiene sentido que yo,
todavía no halla muerto.