AGASAJADO EN UN EMBRUJO DE DESTILACIONES
Parcela de átomos bizcos en órbita, ser
niebla para florecer en ese tatuaje feliz
de las acuosidades de esos locos dioses
que se adjuntan al juego de mi velo de luz.
Giro en contrastes, desnudez en las piedras
que adornadas y acariciadas por identidades
son corazón abierto a las débiles evidencias,
daga de tinieblas rotas en pasados profundos.
Aunque
los aromas de incienso vagan amables
por y entre oraciones de un sutil caos,
¡Ya!
Estoy embriagado por el color del alma
y con fervor anclo la oración en su templo.
Agasajado en un embrujo de destilaciones
dejo escapar una procesión de migajas
que susurrantes caminan en ríos tristes
y en el silencio de los vestidos azules.
Un baile de lluvia cae sobre mi mesa,
lloran los órdenes establecidos
y se despiertan las nostalgias
entre hilos de nubes y despensas.
¡Un instante!
Mirada de angustias derramadas
juramento de visión enhebrada
en el escalofrío de lo detenido
y donde no se pierde la copa
de las sabidurías en penitencia.
Eso puede,
debe ser,
una magnitud de amniosis abierta
carrusel de cuerpos existenciales.
* * * * * * *
luzyabsenta
Me recorrió el escalofrío, quise ceñir el petalo a la humedad y el moco espeso de las lágrimas se
abrió…, era una lluvia que bailando me envejecía, verme pasar en instantes, galope de un alma que destilaba mareas. Caí expresando dolor pues la tristeza duele.
Parcela de átomos bizcos en órbita, ser
niebla para florecer en ese tatuaje feliz
de las acuosidades de esos locos dioses
que se adjuntan al juego de mi velo de luz.
Giro en contrastes, desnudez en las piedras
que adornadas y acariciadas por identidades
son corazón abierto a las débiles evidencias,
daga de tinieblas rotas en pasados profundos.
Aunque
los aromas de incienso vagan amables
por y entre oraciones de un sutil caos,
¡Ya!
Estoy embriagado por el color del alma
y con fervor anclo la oración en su templo.
Agasajado en un embrujo de destilaciones
dejo escapar una procesión de migajas
que susurrantes caminan en ríos tristes
y en el silencio de los vestidos azules.
Un baile de lluvia cae sobre mi mesa,
lloran los órdenes establecidos
y se despiertan las nostalgias
entre hilos de nubes y despensas.
¡Un instante!
Mirada de angustias derramadas
juramento de visión enhebrada
en el escalofrío de lo detenido
y donde no se pierde la copa
de las sabidurías en penitencia.
Eso puede,
debe ser,
una magnitud de amniosis abierta
carrusel de cuerpos existenciales.
* * * * * * *
luzyabsenta
Me recorrió el escalofrío, quise ceñir el petalo a la humedad y el moco espeso de las lágrimas se
abrió…, era una lluvia que bailando me envejecía, verme pasar en instantes, galope de un alma que destilaba mareas. Caí expresando dolor pues la tristeza duele.
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