Ay Manuela...
¿Te acuerdas cuando nos conocimos y en una charla te dije que parecías una versión mía en femenino? Hoy te he sentido más cerca que nunca. Sí, y a través de este poema me doy cuenta que nuestros corazones no son tan distintos, sino todo lo contrario muy similares.
Y quizás por eso te entiendo perfectamente cuando dices "estando tan cerca estamos tan lejos". ¡Perfectamente te entiendo! Y es que la distancia no sólo está marcada por el territorio sino por el corazón. Y a veces él vuela, se anida y se posa sobre aquellos sueños que nos encandilan, nos enamoran. ¿Cómo decirte que no dejes de soñar? Sé muy bien que no lo harás... que seguirás soñando, que seguirás viviendo esas realides de otros mundos, para un momento después volver al nuestro, al que nos espera con la rutina del trabajo... pero luego podemos viajar nuevamente... y seguir soñando.
Así como hoy... como en este instante he soñado.
Un gran abrazo y un dulce beso.
Gustavo
P.D.: Monosílabo tiene toda la razón: Magnífico poema, magnífico.