guz e
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ya no importa...
si en tus ojos primavera
el sol anidaba vida,
para hacer de tus pestañas
mi enredadera.
Si mudo sepia,
retrató el amor que me ofrecías,
pintura de lágrima vertida
que no pudo ser contenida,
efímera ilusión
corriendo por tu mejilla.
Ya no importa si tu voz...
obús, estalla en mi pecho
desgarrando la piel,
reduciendo a nudo la garganta
gangrenando caricias
muertas antes de nacer.
Si...
cadáver tu mirada
transita por mi noche
ausente de Ángeles,
esparciendo negrura de espantos,
al vacío de soledad y silencio
donde solo tañe tu sentencia.
Indiferente...
mi corazón gotea desconsuelo
al amor que te queda guardado,
tu jardín es vergel de flores muertas
aplastadas por el miedo a entregarte.
Hoy...
borro tus recuerdos
y dejo mi mente en blanco,
¡no reconozco ni tu belleza ni tu llanto!
¡parte a vivir tu tormento!
te dejo ir,
como hoja que lleva el viento.
si en tus ojos primavera
el sol anidaba vida,
para hacer de tus pestañas
mi enredadera.
Si mudo sepia,
retrató el amor que me ofrecías,
pintura de lágrima vertida
que no pudo ser contenida,
efímera ilusión
corriendo por tu mejilla.
Ya no importa si tu voz...
obús, estalla en mi pecho
desgarrando la piel,
reduciendo a nudo la garganta
gangrenando caricias
muertas antes de nacer.
Si...
cadáver tu mirada
transita por mi noche
ausente de Ángeles,
esparciendo negrura de espantos,
al vacío de soledad y silencio
donde solo tañe tu sentencia.
Indiferente...
mi corazón gotea desconsuelo
al amor que te queda guardado,
tu jardín es vergel de flores muertas
aplastadas por el miedo a entregarte.
Hoy...
borro tus recuerdos
y dejo mi mente en blanco,
¡no reconozco ni tu belleza ni tu llanto!
¡parte a vivir tu tormento!
te dejo ir,
como hoja que lleva el viento.