Francisco Lechuga Mejia
Poeta que no puede vivir sin el portal
No alcanza con que cada pétalo
de fe de amor sin cartas adivinas
ni cábala certera se quede en mis manos
después de sobornar a la margarita,
no basta con cortar las venas
para que no crezcan y se enreden
en el muro de tus días como fresca
buganvilia y, después, morir tu ausencia
tres veces al día y una más durante el sueño
por las noches a las que se le han arrancado
para ti sus pestañas y luceros,
sus lunas y cometas,
y las sombras de las sombras.
No importa ni una rosa ni un rosal
ni que se queden para mí todas sus espinas
maltratando el lado izquierdo de mis versos
cuando veo tu cuerpo casi blanco,
casi puro,
casi virgen,
y a tu alma sin pecado antes de erigirte
como religión sin santos ni yerros
ni misterio y sin credos que no sean tu palabra.
No basta apagarle al cielo de la noche
sus estrellas a pedradas
ni dejarle sorda a su luna con aullidos
que ahuyentan a fantasmas.
Nada basta, ni el valle de tu cuerpo
en mis manos jardineras,
ni tu alma en mi alma que no vale nada
cuando soy profeta de tu adiós adelantado.
12.8.11En una tarde en la que el sudor del cuerpo es por el calor del cielo y sólo sabe a recuerdo, a sal de espalda, al dulce de su pecho.
Nota 1. Vienen malos tiempos para aquel que sin ver no crea, para el que no crea que hasta el rocío del amanecer sobre del auto es poesía
Nota 2. Letreros en manos de;
- Estoy en cinta; Miss Scoth
- ¡No a la donación de órganos!: DonYamaha
- Basta de números negros; KKK
- Me da miedo salir del closet: La Cucaracha.
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