nuna
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mis pupílas en llanto
dormitan en las colinas del ocaso
derramando pedazos de cielo
y adornándo el alma de recuerdos.
Lágrimas de orquideas muertas
brotan encadenadas y frías
como implacables dagas
rompiendo el silencio del letargo.
Llanto, que con tus trasparéncias
acristalas el gran latído del ser,
remansos azules de mojada mudez
ondulas por las laderas del mal querer.
Llantos pálidos vestidos de sal
verdugo de brazos frios
midiendo con manos lentas
la agonía del penar.
NUNA.
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