David Martinez Vilches
Amigo de la Poesía Clásica
Frente al espejo tú, el espejo enfrente,
y tú frente a ti misma --sonrojada--,
tú frente a ti, y en dos multiplicada,
tú aquí y tú allí, de luz tan bellamente.
Pálida miras tu otra tú, que ausente
te observa desde el vidrio reflejada,
tú a ella y ella a ti, rememorada
en viva carne que el cristal no siente.
Tu sombra y tú, la sombra y su existencia.
El espejo en común, que las separa.
Distinto ser, aunque con misma esencia.
Juego de luces que la vista ampara.
Trampantojos con misma diferencia.
Dos rostros bellos con la misma cara.
y tú frente a ti misma --sonrojada--,
tú frente a ti, y en dos multiplicada,
tú aquí y tú allí, de luz tan bellamente.
Pálida miras tu otra tú, que ausente
te observa desde el vidrio reflejada,
tú a ella y ella a ti, rememorada
en viva carne que el cristal no siente.
Tu sombra y tú, la sombra y su existencia.
El espejo en común, que las separa.
Distinto ser, aunque con misma esencia.
Juego de luces que la vista ampara.
Trampantojos con misma diferencia.
Dos rostros bellos con la misma cara.