ojicafes
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se agrietan las horas,
se mueren los minutos
derramando lágrimas de letras
manchadas de
pensamientos.
Busco, te busco,
sin verte te imagino,
bébeme invisible,
sacia tu sed
imagina tenerme,
sin ser tuyo
me tienes.
Deja, déjame
no hay en ti nada de mí.
Habla, grita, llora en silencio,
déjame pertenecerte,
¿dueño de ti?
del viento del aire que respiro
mi carne es aire.
Un instante
fugaz deseo,
cruel desprecio
Nada de ti,nada
de mí.
Avivando el imposible
se rasga la piel
con retazos
de olvidos.
Imagen nítida
ilusoria conquista
nebulosa pasajera,
se aleja
y luego
nada.
Búscame,
búscame en cenizas.
en el mar del
silencio.
La prosa retoza
desmoronada en cascajos,
se adelgazan los sueños primeros,
sin hojas donde
escribir.
Se pierde inclemente la fe
solo la solapa queda,
de lo que...
nunca fue.
Geber Pérez Ulín.
se mueren los minutos
derramando lágrimas de letras
manchadas de
pensamientos.
Busco, te busco,
sin verte te imagino,
bébeme invisible,
sacia tu sed
imagina tenerme,
sin ser tuyo
me tienes.
Deja, déjame
no hay en ti nada de mí.
Habla, grita, llora en silencio,
déjame pertenecerte,
¿dueño de ti?
del viento del aire que respiro
mi carne es aire.
Un instante
fugaz deseo,
cruel desprecio
Nada de ti,nada
de mí.
Avivando el imposible
se rasga la piel
con retazos
de olvidos.
Imagen nítida
ilusoria conquista
nebulosa pasajera,
se aleja
y luego
nada.
Búscame,
búscame en cenizas.
en el mar del
silencio.
La prosa retoza
desmoronada en cascajos,
se adelgazan los sueños primeros,
sin hojas donde
escribir.
Se pierde inclemente la fe
solo la solapa queda,
de lo que...
nunca fue.
Geber Pérez Ulín.
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