Escribirte yo podría,
rozando mi corazón,
agua clara, alma mía,
ay! que grande mi dolor.
El invierno llega a su fin,
lluvioso y amargo caía,
la rosa violeta quiere vivir,
llora, y se muere, en su lejania.
Algunos tiempos pasados,
quedaron muy dentro de mi,
de diarios escritos inacabados,
y la lluvia que me hace sentir.
Descansa el invierno,
y duerme la noche fria,
nada se hace eterno,
embeleso de tus caricias.
Además del semblante,
la luna me necesita,
cielo gris, luz amable,
obsequio de su sonrisa.
Y la nieve blanca cae,
en copos sobre el cristal,
siento la noche amante,
y el ruiseñor empieza a cantar.
Todos mis poemas han sido registrados,
en el Registro de la Propiedad Intelectual
con el nº de asiento registral "00/2011/1039"
Registrado en Las Palmas de Gran Canaria (España)
el día 11 de noviembre del 2010
