Bender Carvajal
Poeta recién llegado
Convengamos en que viejos
se hacen los árboles, la tierra,
los ríos con equipajes tuertos,
las salitreras, los charcos de viento
con ventanales amplios;
tal vez los hijos envejezcan también,
los hijos de nuestros hijos,
sus madres empapadas en luto,
mis abuelas maternas, tus abuelos,
los espárragos al fondo
detrás de los tomates,
alguno que otro garabato
que ya no hiere, lengua muerta envejecida,
canibalismo de silencio
que envejece las soledades…
Todo se hace viejo,
todo castiga con el tiempo
y mimetiza al polvo
para que vuelva al polvo,
todo envejece como la vida,
todo…
Incluso el amor que te tengo
desde hace tantos años
hoy yace torcido
como un tronco
en el desolado patio de tu ausencia,
envejeciendo como las parras…
se hacen los árboles, la tierra,
los ríos con equipajes tuertos,
las salitreras, los charcos de viento
con ventanales amplios;
tal vez los hijos envejezcan también,
los hijos de nuestros hijos,
sus madres empapadas en luto,
mis abuelas maternas, tus abuelos,
los espárragos al fondo
detrás de los tomates,
alguno que otro garabato
que ya no hiere, lengua muerta envejecida,
canibalismo de silencio
que envejece las soledades…
Todo se hace viejo,
todo castiga con el tiempo
y mimetiza al polvo
para que vuelva al polvo,
todo envejece como la vida,
todo…
Incluso el amor que te tengo
desde hace tantos años
hoy yace torcido
como un tronco
en el desolado patio de tu ausencia,
envejeciendo como las parras…
Última edición: