jaziz
Poeta asiduo al portal
Dame de la alegría tuya
que la mía al parecer
decidió no despertar,
al parecer marcho
una noche de flamenco.
Dame de la alegría tuya
oh hombre de Galilea,
que la mía me sonríe en la distancia
no pensando compadecerse de mí
en mis noches de tertulias
con las letras.
Dame de la alegría tuya
hijo de José,
que ya hace tiempo
que mi corazón no sonríe,
hace tiempo que vivo
con la incertidumbre como compañera
de cama.
Dame de la alegría tuya
que tu alegría me ha de dar vida
una vez más,
que con tu alegría me es difícil llorar
me es difícil allegarme al desanimo
y a esa pesada interrogante.
Jesús de Nazaret
vuelvo a suspirar por ti
por ese abrazo tuyo, que todo lo cambia.
que la mía al parecer
decidió no despertar,
al parecer marcho
una noche de flamenco.
Dame de la alegría tuya
oh hombre de Galilea,
que la mía me sonríe en la distancia
no pensando compadecerse de mí
en mis noches de tertulias
con las letras.
Dame de la alegría tuya
hijo de José,
que ya hace tiempo
que mi corazón no sonríe,
hace tiempo que vivo
con la incertidumbre como compañera
de cama.
Dame de la alegría tuya
que tu alegría me ha de dar vida
una vez más,
que con tu alegría me es difícil llorar
me es difícil allegarme al desanimo
y a esa pesada interrogante.
Jesús de Nazaret
vuelvo a suspirar por ti
por ese abrazo tuyo, que todo lo cambia.