Quinto Brena
Poeta adicto al portal
el anciano se quedó como un espejo en si mismo
siempre al borde de la calle
y corrió la carrera espinosa del baldío
y la sombra viajó desde la arena hasta el cerro
pero era también eso: el peligro
corriendo desde los pies hasta la espalda
los pasos lo metros los meteoros
el himen roto del lago que fué la mañana
porque se vino encima: era nube e impacto
y la ciudad se perdió completamente
bajo los escombros / y se había
entendido la columna como un barco
se había despeinado por debajo de los puentes
habian vendido el tiempo de la supervivencia
y todos corrían y todos eran ya almas
y en un grito que era la enfermedad
sentí el grillete de la consciencia pura
y me cegó
siempre al borde de la calle
y corrió la carrera espinosa del baldío
y la sombra viajó desde la arena hasta el cerro
pero era también eso: el peligro
corriendo desde los pies hasta la espalda
los pasos lo metros los meteoros
el himen roto del lago que fué la mañana
porque se vino encima: era nube e impacto
y la ciudad se perdió completamente
bajo los escombros / y se había
entendido la columna como un barco
se había despeinado por debajo de los puentes
habian vendido el tiempo de la supervivencia
y todos corrían y todos eran ya almas
y en un grito que era la enfermedad
sentí el grillete de la consciencia pura
y me cegó
Última edición: