yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
Hoy me inmolo en una cama sin playas
ni tic tacs que interrumpan
los senderos de tus piernas,
hoy pondremos de pretexto
un verso desnudo de Neruda
y concentraremos claveles
en tu cuerpo infinito.
Hoy corromperé la noche
con estruendos de caricias;
es tan fácil ir al cielo
montado en corceles de lujuria.
Tal vez tengamos que posponer
las palabras
para una ocasión mejor,
por hoy es mejor
que vengas vestida de deseo
y bien afilados los dientes.
Mañana a esta hora
estaré fustigando tu recuerdo
con fuetes de melancolía,
por eso hoy es necesario
soltar las anclas,
quemar las naves
y a las seis cuarenta y cinco A.M.
De mañana
pagar las facturas del teléfono,
cuando llame tu marido
y pregunte:
¿Donde has estado?
de inmediato mataras
los duendes de tu risa,
ocuparas la despedida
para vestirte a desgano
y compartiremos juntos la injusticia
del frió de la mañana
y las huellas de mis labios
por tu barro.
ni tic tacs que interrumpan
los senderos de tus piernas,
hoy pondremos de pretexto
un verso desnudo de Neruda
y concentraremos claveles
en tu cuerpo infinito.
Hoy corromperé la noche
con estruendos de caricias;
es tan fácil ir al cielo
montado en corceles de lujuria.
Tal vez tengamos que posponer
las palabras
para una ocasión mejor,
por hoy es mejor
que vengas vestida de deseo
y bien afilados los dientes.
Mañana a esta hora
estaré fustigando tu recuerdo
con fuetes de melancolía,
por eso hoy es necesario
soltar las anclas,
quemar las naves
y a las seis cuarenta y cinco A.M.
De mañana
pagar las facturas del teléfono,
cuando llame tu marido
y pregunte:
¿Donde has estado?
de inmediato mataras
los duendes de tu risa,
ocuparas la despedida
para vestirte a desgano
y compartiremos juntos la injusticia
del frió de la mañana
y las huellas de mis labios
por tu barro.