Capasa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Raya el día en el horizonte
viajando hacia la luz del nuevo día.
Se rompen los silencios de la noche
de esa soledad nocturna y fría.
Llenas de todas las orfandades
que pueblan las noches de suspiros.
No se como inflar los minutos, ni las horas
no aprendí a inflarlos y en los vientos céfiros
se expande, como globos de colores.
En la oquedad del tiempo, me retiro.
Espero…sin saber lo que debo esperar
tal vez ..¡Un milagro! Prosigo y respiro…
Quiero descansar en un dorado regazo,
como los dioses, y elegir el amor.
No quiero esperar y que llegue de repente.
Lo quiero sin incertidumbre, sin temor.
Amar es el sueño de compartir
Yo veo el amor como un espejo,
que acrecienta la propia imagen
Algo vivo, de dos almas sin complejos.
Que no se ahogue con el tiempo
que siga resplandeciente, aromado,
sin harapos, acariciados por la noche
con la eterna atracción por el ser amado.
viajando hacia la luz del nuevo día.
Se rompen los silencios de la noche
de esa soledad nocturna y fría.
Llenas de todas las orfandades
que pueblan las noches de suspiros.
No se como inflar los minutos, ni las horas
no aprendí a inflarlos y en los vientos céfiros
se expande, como globos de colores.
En la oquedad del tiempo, me retiro.
Espero…sin saber lo que debo esperar
tal vez ..¡Un milagro! Prosigo y respiro…
Quiero descansar en un dorado regazo,
como los dioses, y elegir el amor.
No quiero esperar y que llegue de repente.
Lo quiero sin incertidumbre, sin temor.
Amar es el sueño de compartir
Yo veo el amor como un espejo,
que acrecienta la propia imagen
Algo vivo, de dos almas sin complejos.
Que no se ahogue con el tiempo
que siga resplandeciente, aromado,
sin harapos, acariciados por la noche
con la eterna atracción por el ser amado.
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