Es fría,
la cama donde descansan mis años,
llena, que apenas yo
acomodar puedo la razón;
torpe incompetencia de mi desvelo.
No tengo un reloj para mis ojos,
las gotas no cuentan
en las copas desbordadas,
sin remedio ya
muero.
Llegas despertando verdes,
con flores de sonrisa;
me llegas al fin!
mujer tan esperada,
mi beso de adiós,
mi recuerdo último
donde muero.
Pero aún viviendo en ti,
muero
y no sé de que.
la cama donde descansan mis años,
llena, que apenas yo
acomodar puedo la razón;
torpe incompetencia de mi desvelo.
No tengo un reloj para mis ojos,
las gotas no cuentan
en las copas desbordadas,
sin remedio ya
muero.
Llegas despertando verdes,
con flores de sonrisa;
me llegas al fin!
mujer tan esperada,
mi beso de adiós,
mi recuerdo último
donde muero.
Pero aún viviendo en ti,
muero
y no sé de que.
:: Entonces invitame también cuando publiques el proximo poema para poder celebrarlo ::
::