Reinaldo Carvajal Granado
Poeta asiduo al portal
ROMANCE DE PROBETA
Finales de diciembre, mes bendito
dos mil nueve hacía su despedida,
por regalo, por cosas de la vida,
talvez, porque Dios lo tenía escrito.
Conocí, una mujer encantadora,
en un fatuo romance de premisas,
no faltaban los besos y las risas
a veces la pensaba mi señora.
Natiu Humaña, disfruta vacaciones,
sin pensar que el amor la está esperando,
esta vez, la razón le está ganando,
al amor que no entiende de razones.
Gozamos con amigos y la Nena,
en el día la noche y madrugada,
solamente, de su padre escapada
el único, que la relación condena.
Diez semanas pasaron cual saeta
con deleite gocé su compañía,
por haber sido sloo flor de un día
lo llamé, mi romance de probeta.
Por Reinaldo Carvajal G.dos mil nueve hacía su despedida,
por regalo, por cosas de la vida,
talvez, porque Dios lo tenía escrito.
Conocí, una mujer encantadora,
en un fatuo romance de premisas,
no faltaban los besos y las risas
a veces la pensaba mi señora.
Natiu Humaña, disfruta vacaciones,
sin pensar que el amor la está esperando,
esta vez, la razón le está ganando,
al amor que no entiende de razones.
Gozamos con amigos y la Nena,
en el día la noche y madrugada,
solamente, de su padre escapada
el único, que la relación condena.
Diez semanas pasaron cual saeta
con deleite gocé su compañía,
por haber sido sloo flor de un día
lo llamé, mi romance de probeta.
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