cipres1957
Poeta veterano en el portal
El hombre balancea su carne, áspera como el llanto de una soga de esparto.
Él, apenas fue un paso extraviado en los abismos; puente de fallidas intenciones en la génesis involuntaria de su vida.
Partió tras la ingenua y estúpida existencia, para abandonar la piel a un costado de las piedras.
La muerte fue el comienzo de su vida y no hubo nadie asistiendo a su espontáneo aborto.
Él, apenas fue un paso extraviado en los abismos; puente de fallidas intenciones en la génesis involuntaria de su vida.
Partió tras la ingenua y estúpida existencia, para abandonar la piel a un costado de las piedras.
La muerte fue el comienzo de su vida y no hubo nadie asistiendo a su espontáneo aborto.