LA TINTA HIRIÓ EL PAPEL
La tinta hirió el papel
cuando escribí tu nombre
... ¡Sangró tanto el dolor!,
que confundió la tinta con la sangre.
Dentro de aquel dolor, dolía todo,
dolía el alma, dolía la mente,
los huesos, la carne y los sentidos.
Escribir fue tortura, fue martirio,
pero con cada letra restañaba la herida.
La tinta hirió el papel
cuando escribí tu nombre,
me quedó testimonio del dolor
Hoy queda testimonio... ¡De mi olvido!
La tinta hirió el papel
cuando escribí tu nombre
... ¡Sangró tanto el dolor!,
que confundió la tinta con la sangre.
Dentro de aquel dolor, dolía todo,
dolía el alma, dolía la mente,
los huesos, la carne y los sentidos.
Escribir fue tortura, fue martirio,
pero con cada letra restañaba la herida.
La tinta hirió el papel
cuando escribí tu nombre,
me quedó testimonio del dolor
Hoy queda testimonio... ¡De mi olvido!
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