Victor Rodriguez
Poeta fiel al portal
Despertar cada mañana, oh mujer, entre tus brazos,
al sonido del silencio de un hermoso amanecer,
ver tu cuerpo tremulante al calor de mi regazo.
¡Daría todo cuanto tengo por vivir ese placer!
Cuando el aroma nos llegue de los cafetos en flor,
cuando tu pecho agitado provoque el mío encender
y el silencio de la sierra testigo de nuestro amor.
¡Daría todo cuanto tengo por vivir ese placer!
Comulgar a diario, hembra, con tu boca de mujer,
con tu piel de porcelana, con tus pupilas de miel,
cabalgar todos tus montes, labrar tu tibio vergel.
¡Daría todo cuanto tengo por vivir ese placer!
Si al final de mi periplo, a mi lado estas y viendo
el dolor que mi partida causa en tu alma mujer
degustaría tus lágrimas; no viviras más sufriendo
¡ Daría todo cuanto tengo por vivir ese placer!
Última edición: