Rubula
Poeta asiduo al portal
Sentiste ese aroma de una fémina gustosilla cual cerezos incipientes cuando a tu lado ella pasó; trotabas.
Casi te trastabillas, al verla caminar pausadamente con esa sinuosidad propia de una damisela provocante que hace girar hasta el menos osado. La gatita caminaba a través del ramaje tupido del parque placidamente, pero, atenta al gorrión que trinaba sin percatarse del peligro inminente.
Casi te trastabillas, al verla caminar pausadamente con esa sinuosidad propia de una damisela provocante que hace girar hasta el menos osado. La gatita caminaba a través del ramaje tupido del parque placidamente, pero, atenta al gorrión que trinaba sin percatarse del peligro inminente.