Orfelunio
Poeta veterano en el portal

Mis campos de neón
Con un rayo de luz
se despiertan los amantes
La noche está lejana de pasión,
la aurora llega al paso, algún reproche,
que mantiene el misterio de la noche
atrapados al centro corazón.
Me discutes las salidas
y no sabes dónde voy;
que recorro aquellas calles
de memoria atardecida,
y me guardo la imagen de esos valles,
te ofrezco los paisajes de mi adiós.
Tú no comprendes, no ,
que los prados de una noche
son abrazos donde acaba la ilusión,
y yo quiero en las alturas del derroche,
ser cárcel sentimiento de tu amor.
Te persigo y tú no estás entre los árboles,
te busco más allá del bien y el mal;
no te encuentro en el encuentro más amable,
me tienes sinrazón como animal.
Si quisieras ser la luna,
yo sería quien suspira
a esa luz como ninguna,
y de oscura en tu partida
aunque media no me mira,
me conformo con la bruma
esperando el resplandor,
que entre sábanas dormita
la semblanza de tu albura,
y el placer de tenerte de ocasión.
Nos dijimos tantas cosas miserables,
y desnudos nuevamente
la tarde se hizo noche,
a dos cuerpos con su luz los descubrió,
la luna que dejaba sus raudales...
Tan lleno estaba de tu amor,
que olvidé los paseos de esas tardes
ofreciéndote mis campos de neón.
Siempre fui un tarambana en el amor,
el biombo tras la ola,
mampara que se lleva tu calor,
baranda en que se apoya la amapola,
escalera que viste de color.
No te comprendo, amor
Tú no comprendes, no.
Si no nos entendemos,
lo mejor para los dos,
será el sueño aconsejado
ideales de elección.