RONLIS
Poeta recién llegado
La mujer maltratada
¡Ruego a Dios que me espanta esta tristeza
y quisiera mi corazón no describidla!;
porque, ¿a quién no sorprende esta rencilla,
esta fiereza bruta y esta braveza?
¡Por mi Redentor yo vivo, cada paliza
me llega hasta el corazón, y me humilla
me deja sin ilusión, ¡que cobardía!,
no quiero que esto dure, estoy herida,
¡me saca ánimo de vivir ,me da flaqueza
y digo con tristeza!, ánima de un muerto
por gozar esta miseria, ¡no volvería!
pues en el cielo , descansa él su agonía.
Cual valentón, mi fin parece incierto,
pues él, ya no descansa en el maltrato,
me grita , está como siempre, borracho
y cuando alguien le pregunta, miente,
y luego como un loco inconsciente,
con garbeo altanero y fiera mirada,
mira él de soslayo,aquí no pasó nada.
Ramón L. Souto
Última edición:
::