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Orfelunio

Poeta veterano en el portal
contra.jpg







Acumulo velocidad
sobre neutrinos;
la vida entre negros,
tanto camino
de vida es.


CONTRASTE


Por eso quiero ser beso en tus labios,
y morir septiembre;
después que tus mayos sean hostiles,
que de mí se alejen alegres,
buscaré otros ardores, los abriles,
que agostos llenen de fiebres.

Siete esmeraldas en tu rosario,
las joyas que vistes enamorando a miles,
dejen las huellas en los anuarios,
y llegue a la fiesta célebre
que me persigue.

Y cuando veo al negro, sé,
que detrás hay vida;
y conozco del blanco
lugar adonde irá;
quién fuera el agua que tu cauce lleva
hacia esos cielos,
la profundidad océano,
donde los amantes que ya son olvido,
como un marino que se ahogó en el mar,
quede un remolino
que me lleve al verso de tu inmensidad.

Que en la vida no hay color,
y la vida en blanco y negro
sin poder tenerte corazón,
es ser poeta que quería
dar colores a la vida
que está plena si hay albor;
poesía que es mi pena,
con la letra herida
que por ti sangró.

No te quejes al sol que a todos sigue,
no te importe el dolor, ni la agonía,
del ser abandonado de alegría
si fiebre es el calor que lo atosigue.

Su clamor es el llanto que consigue
que haya luz en la lágrima, que mía,
sea albor esperanza que dolía,
perdida la familia que le obligue.

La pureza pasiva en el cariño
sólo es frío inclemente hacia la vida,
y aunque rayos motiven a la tierra,
son otros los motivos de ser niño,
desconsuelo perderse entre la herida
si ese alma en su dolor se hace de piedra.

¡Cuánto albor me sobraba en esos ojos!
¡Qué dolor sin poder a tanto amor!,
que la tristeza muestra a su color
lo que quiere y no obtiene entre los rojos.

¡Que sea yo el amparo!, que de azul,
ofrezca el sol de alegre danza, embrujo,
que en natura no sabe del sentir
y la roca no llora en lo que trujo,
nostalgia que es vivida, por vivir;
y si hay cielo también habrá un baúl
de recuerdos y olvidos por enojos.

Yo, como Ovidio, rimo natural
porque al verso que sirvo no lo obligo,
excepción hecha, suma a lo que digo,
los retos endulzados sin la sal
que de otros testimonios son testigo.

Porque me atormenta la nada
eco espíritu imposible,
que me habla,
acogeré el nublo viento,
invisible,
y transparente como el agua.

Si nada hubiera
nada viera,
y toda parte la verdad.
Así, la nada existe,
y nada viste
por hacerse realidad.

El algo substancial,
común a todo,
acumula al absoluto más total,
y divide, siendo oculto
sólo el modo,
lo que en runa nos ofrece por real.
 
Última edición:








Acumulo velocidad
sobre neutrinos;
la vida entre negros,
tanto camino
de vida es.


CONTRASTE


Por eso quiero ser beso en tus labios,
y morir septiembre;
después que tus mayos sean hostiles,
que de mí se alejen alegres,
buscaré otros ardores, los abriles,
que agostos llenen de fiebres.

Siete esmeraldas en tu rosario,
las joyas que vistes enamorando a miles,
dejen las huellas en los anuarios,
y llegue a la fiesta célebre
que me persigue.

Y cuando veo al negro, sé,
que detrás hay vida;
y conozco del blanco
lugar adonde irá;
quién fuera el agua que tu cauce lleva
hacia esos cielos,
la profundidad océano,
donde los amantes que ya son olvido,
como un marino que se ahogó en el mar,
quede un remolino
que me lleve al verso de tu inmensidad.

Que en la vida no hay color,
y la vida en blanco y negro
sin poder tenerte corazón,
es ser poeta que quería
dar colores a la vida
que está plena si hay albor;
poesía que es mi pena,
con la letra herida
que por ti sangró.

No te quejes al sol que a todos sigue,
no te importe el dolor, ni la agonía,
del ser abandonado de alegría
si fiebre es el calor que lo atosigue.

Su clamor es el llanto que consigue
que haya luz en la lágrima, que mía,
sea albor esperanza que dolía,
perdida la familia que le obligue.

La pureza pasiva en el cariño
sólo es frío inclemente hacia la vida,
y aunque rayos motiven a la tierra,
son otros los motivos de ser niño,
desconsuelo perderse entre la herida
si ese alma en su dolor se hace de piedra.

¡Cuánto albor me sobraba en esos ojos!
¡Qué dolor sin poder a tanto amor!,
que la tristeza muestra a su color
lo que quiere y no obtiene entre los rojos.

¡Que sea yo el amparo!, que de azul,
ofrezca el sol de alegre danza, embrujo,
que en natura no sabe del sentir
y la roca no llora en lo que trujo,
nostalgia que es vivida, por vivir;
y si hay cielo también habrá un baúl
de recuerdos y olvidos por enojos.

Yo, como Ovidio, rimo natural
porque al verso que sirvo no lo obligo,
excepción hecha, suma a lo que digo,
los retos endulzados sin la sal
que de otros testimonios son testigo.

Porque me atormenta la nada
eco espíritu imposible,
que me habla,
acogeré el nublo viento,
invisible,
y transparente como el agua.

Si nada hubiera
nada viera,
y toda parte la verdad.
Así, la nada existe,
y nada viste
por hacerse realidad.

El algo substancial,
común a todo,
acumula al absoluto más total,
y divide, siendo oculto
sólo el modo,
lo que en runa nos ofrece por real.



ORFELUNIO

Una de las leyes vitales de la
naturaleza, la Ley de Contrarios,
se encuentra magistralmente
diseñada en tus versos.

Un fuerte abrazo.

 








Acumulo velocidad
sobre neutrinos;
la vida entre negros,
tanto camino
de vida es.


CONTRASTE


Por eso quiero ser beso en tus labios,
y morir septiembre;
después que tus mayos sean hostiles,
que de mí se alejen alegres,
buscaré otros ardores, los abriles,
que agostos llenen de fiebres.

Siete esmeraldas en tu rosario,
las joyas que vistes enamorando a miles,
dejen las huellas en los anuarios,
y llegue a la fiesta célebre
que me persigue.

Y cuando veo al negro, sé,
que detrás hay vida;
y conozco del blanco
lugar adonde irá;
quién fuera el agua que tu cauce lleva
hacia esos cielos,
la profundidad océano,
donde los amantes que ya son olvido,
como un marino que se ahogó en el mar,
quede un remolino
que me lleve al verso de tu inmensidad.

Que en la vida no hay color,
y la vida en blanco y negro
sin poder tenerte corazón,
es ser poeta que quería
dar colores a la vida
que está plena si hay albor;
poesía que es mi pena,
con la letra herida
que por ti sangró.

No te quejes al sol que a todos sigue,
no te importe el dolor, ni la agonía,
del ser abandonado de alegría
si fiebre es el calor que lo atosigue.

Su clamor es el llanto que consigue
que haya luz en la lágrima, que mía,
sea albor esperanza que dolía,
perdida la familia que le obligue.

La pureza pasiva en el cariño
sólo es frío inclemente hacia la vida,
y aunque rayos motiven a la tierra,
son otros los motivos de ser niño,
desconsuelo perderse entre la herida
si ese alma en su dolor se hace de piedra.

¡Cuánto albor me sobraba en esos ojos!
¡Qué dolor sin poder a tanto amor!,
que la tristeza muestra a su color
lo que quiere y no obtiene entre los rojos.

¡Que sea yo el amparo!, que de azul,
ofrezca el sol de alegre danza, embrujo,
que en natura no sabe del sentir
y la roca no llora en lo que trujo,
nostalgia que es vivida, por vivir;
y si hay cielo también habrá un baúl
de recuerdos y olvidos por enojos.

Yo, como Ovidio, rimo natural
porque al verso que sirvo no lo obligo,
excepción hecha, suma a lo que digo,
los retos endulzados sin la sal
que de otros testimonios son testigo.

Porque me atormenta la nada
eco espíritu imposible,
que me habla,
acogeré el nublo viento,
invisible,
y transparente como el agua.

Si nada hubiera
nada viera,
y toda parte la verdad.
Así, la nada existe,
y nada viste
por hacerse realidad.

El algo substancial,
común a todo,
acumula al absoluto más total,
y divide, siendo oculto
sólo el modo,
lo que en runa nos ofrece por real.



Desprendimiento discrito en un todo de enfrentamientos a pies descalzos y donde balanceas esa esencia de buscar el equilibrio que se cruza para identificar los pasos de la necesidad. bellisimo. luzyabsenta
 
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