Princesa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Sembrador, buen artesano
de la vida, tu sudor
riega la tierna semilla
que será planta que el sol
hará crecer, un tesoro,
bravo hombre agricultor.
Te duermes mirando lejos,
pensando si llueve o no,
rogando a Dios por el campo
en fervorosa oración.
Y te levantas temprano,
cuando aún no amaneció,
con tu mate vas soñando
tu suelo vestido en flor
o con los cañaverales
besando el aire, tu amor
por el suelo es tan inmenso,
no hay descanso para vos.
Cada mañana renuevas
la esperanza, en tu tractor
te vas, cantando bajito,
mirando al cielo, tu voz
se eleva por las alturas
en una dulce canción.
Sembrador, dueño del surco,
no decaiga tu labor,
las manos llevas colmadas
de sacrificio y calor.
Mañana verás semillas
transformadas en verdor
que vestirá el agro todo,
así tu bella ilusión
será realidad bendita,
un regalo del Señor.
un regalo del Señor.
Fabiana Piceda
