Glendalis Lugo
Poeta veterano en el portal
El día que te amé
ese día el viento acariciaba mi cara y
las olas del mar mojaban mis pies,
pero no me sentía sola tú estabas aquí,
tus besos eran el agua que quitaba mi sed y
tus manos eran la seda que acariciaba mi cuerpo.
Tus ojos brillaban y se deleitaban en mi mirada,
tu sonrisa me daba vida otra vez borrando
el recuerdo de un triste ayer.
Nuestras manos entrelazadas dictan un juramento
nuestro amor eterno,
ése día para mí fue luz en mi oscuridad
porque fue el día que te amé
El alma de un poeta se desvela en cada verso
ese día el viento acariciaba mi cara y
las olas del mar mojaban mis pies,
pero no me sentía sola tú estabas aquí,
tus besos eran el agua que quitaba mi sed y
tus manos eran la seda que acariciaba mi cuerpo.
Tus ojos brillaban y se deleitaban en mi mirada,
tu sonrisa me daba vida otra vez borrando
el recuerdo de un triste ayer.
Nuestras manos entrelazadas dictan un juramento
nuestro amor eterno,
ése día para mí fue luz en mi oscuridad
porque fue el día que te amé
El alma de un poeta se desvela en cada verso
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