Tinne
Poeta adicto al portal
Ya no la tengo, me la robó un cartero,
un falso cartero vestido de arrebato…
Danzarina en sus huesos, los cautivos
añoranza de una caricia aniquilada…
Pero me dejó enseñanzas
que entrañablemente olvido en la memoria
de una mujer que fue
todo lo que pudo
en su inocencia,
la mejor intención de las mañanas.
Que, zigzagueando al tiempo
se acomodó en la vida
viviendo hasta el último momento
como un mástil de cariño,
dejando huella hasta en la trama embebida
de un bisnieto que aún no conocía…
Hasta su bastón
se apoyó generoso
derrochando amistad en la mirada…
Un porvenir que desatado
creyó en el hombre que le entregó una carta.
Misiva cruel que retumbó en el suelo
desparramando los caireles afinados
de tanta senectud empecinada…
Cariños para ti bella Ludmila. Las madres nunca nos dejan de cuidar, mi madre también es generosa y todo amor, pero la vida avanza. Ánimo. Besos. Te dejo más que mi cariño, en estas líneas.