Alejandro Figueroa
Poeta recién llegado
Llegan como el silencio
dejando la cascara.
Como murmullos del viento se alzan
lamparistas desde la boca del bosque,
son melodías del piano de Malher
que viajan desde el fondo porque
en sus vientres negros yo me nublo
y no se a que farol mudo seguir ciego.
Como linternas desde el cielo alumbran
con sus manos de tiempo agónico,
desierto de pisadas sin dejar rastro,
sus destellos son el devenir superfluo
del que busca filo en recortes.
dejando la cascara.
Como murmullos del viento se alzan
lamparistas desde la boca del bosque,
son melodías del piano de Malher
que viajan desde el fondo porque
en sus vientres negros yo me nublo
y no se a que farol mudo seguir ciego.
Como linternas desde el cielo alumbran
con sus manos de tiempo agónico,
desierto de pisadas sin dejar rastro,
sus destellos son el devenir superfluo
del que busca filo en recortes.
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