viento-azul
Poeta que considera el portal su segunda casa
El filtro de la pecera
interpreta cascadas de plástico
brotando sobre peces descuidados.
Por la calle,
unos sádicos tacones
hablan como un metrónomo
sobre el gris de la acera.
Una nube de tabaco
danza vestida de globo,
se vuelve niebla en mi pelo,
y se disuelve en el cielo
de todas las nubes.
Cogí la pluma para rezarte
desde un bello paisaje.
Describir los colores más cálidos,
las arboledas más frondosas,
los lagos más idílicos
y los mejores sentimientos.
Pero, esto nos basta.
El paraíso que conocemos
tiene una pecera,
con un ruidoso filtro
que regala cefaleas
a unos peces desaliñados.
Alguna vecina joven
que regresa demasiado tarde,
martillea la calle
boquiabierta de baches
por su osada minifalda.
Sigo fumando
aunque sé que no te gusta.
Y me nace este poema bastardo
fruto de mi torpe mano
y mi amor a las letras.
interpreta cascadas de plástico
brotando sobre peces descuidados.
Por la calle,
unos sádicos tacones
hablan como un metrónomo
sobre el gris de la acera.
Una nube de tabaco
danza vestida de globo,
se vuelve niebla en mi pelo,
y se disuelve en el cielo
de todas las nubes.
Cogí la pluma para rezarte
desde un bello paisaje.
Describir los colores más cálidos,
las arboledas más frondosas,
los lagos más idílicos
y los mejores sentimientos.
Pero, esto nos basta.
El paraíso que conocemos
tiene una pecera,
con un ruidoso filtro
que regala cefaleas
a unos peces desaliñados.
Alguna vecina joven
que regresa demasiado tarde,
martillea la calle
boquiabierta de baches
por su osada minifalda.
Sigo fumando
aunque sé que no te gusta.
Y me nace este poema bastardo
fruto de mi torpe mano
y mi amor a las letras.