yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
Desde el balcón dormido en que mis versos me delatan,
desde la oscura enredadera que mis manos
te han tejido,
nace un destello osado como hierba en primavera,
y en ese destello creces y te proteges,
me proteges y me haces crecer...
Soy tu alba sepultada y eres un planeta
desierto y lleno de caudales venturosos,
los cuatro soles de tu piel me lo relatan;
apuremos pues estos puñales,
dejemos de encender casualidades
y pongamos a salvo las caricias,
es difícil que lo entiendas:
¡mi amor te necesita!
Desde este balcón que desprecias con tus alas,
el sendero que se abre de tu piel a mi insistencia
es una espiral que se contrae,
tu propia soledad te lo reclama,
rompe los refugios que te atrapan,
pon tu mano en la baranda,
desvistete de ayeres y ponzoñas,
vence el miedo:
¡tu me amas!
desde la oscura enredadera que mis manos
te han tejido,
nace un destello osado como hierba en primavera,
y en ese destello creces y te proteges,
me proteges y me haces crecer...
Soy tu alba sepultada y eres un planeta
desierto y lleno de caudales venturosos,
los cuatro soles de tu piel me lo relatan;
apuremos pues estos puñales,
dejemos de encender casualidades
y pongamos a salvo las caricias,
es difícil que lo entiendas:
¡mi amor te necesita!
Desde este balcón que desprecias con tus alas,
el sendero que se abre de tu piel a mi insistencia
es una espiral que se contrae,
tu propia soledad te lo reclama,
rompe los refugios que te atrapan,
pon tu mano en la baranda,
desvistete de ayeres y ponzoñas,
vence el miedo:
¡tu me amas!
Última edición: