ojicafes
Poeta que considera el portal su segunda casa
Romance de la luna y el Guayacán.
Con solo una mirada
enamoraste a la luna
en una noche apasionada
árbol de inmensa fortuna.
Con bellos poemas
y con un ramillete de tus flores
la luna no pudo más,
cayó rendida a tus pies
En una cita de amor
ella se recostó en su regazo,
el la acaricio con una flor
en un apasionado abrazo.
Y floreció el amor
entre El guayacán y la luna,
con todo su resplandor
junto a una encantada laguna.
Ella se marchó al amanecer,
tras noche nublada y fría
¡cómo pudo suceder!
con el amor que le tenía.
El guayacán salió por ella
en este sol abrazante,
¿dónde estás mi doncella?
me tienes agonizante.
No puedo concentrarme
donde te escondes cariño,
haz dejado de amarme
no vez que lloro como un niño.
En la noche estrellada
le pregunto a un lucero
¿has visto a mi bien amada?
la he buscado con esmero.
Cansado de buscarte
ya llegado el ocaso,
apareciste radiante
¡oh! mi amada, dame un abrazo.
La Luna le dice con mucha pena,
desde el cielo vi tu agonía,
seguí tus huellas en la arena
es abismal tu idolatría.
Nunca jamás se separaron
en un ambiente de sinceridad
ambos se reconciliaron,
¡juntos hasta la eternidad!
Con solo una mirada
enamoraste a la luna
en una noche apasionada
árbol de inmensa fortuna.
Con bellos poemas
y con un ramillete de tus flores
la luna no pudo más,
cayó rendida a tus pies
En una cita de amor
ella se recostó en su regazo,
el la acaricio con una flor
en un apasionado abrazo.
Y floreció el amor
entre El guayacán y la luna,
con todo su resplandor
junto a una encantada laguna.
Ella se marchó al amanecer,
tras noche nublada y fría
¡cómo pudo suceder!
con el amor que le tenía.
El guayacán salió por ella
en este sol abrazante,
¿dónde estás mi doncella?
me tienes agonizante.
No puedo concentrarme
donde te escondes cariño,
haz dejado de amarme
no vez que lloro como un niño.
En la noche estrellada
le pregunto a un lucero
¿has visto a mi bien amada?
la he buscado con esmero.
Cansado de buscarte
ya llegado el ocaso,
apareciste radiante
¡oh! mi amada, dame un abrazo.
La Luna le dice con mucha pena,
desde el cielo vi tu agonía,
seguí tus huellas en la arena
es abismal tu idolatría.
Nunca jamás se separaron
en un ambiente de sinceridad
ambos se reconciliaron,
¡juntos hasta la eternidad!
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