Jairo Castillo Romerin
Poeta adicto al portal
LUGARES DE GRACIA
Leve alcoba aleteas
al compás del sueño progresivo.
Hay cercas que separan
las palabras del quejido.
Exótico silencio
sitiado de barullos y murallas,
huestes aún en vela afligen
preclaros márgenes sin playa.
Templo con un cirio votivo
velando la conciencia, su covacha.
El patio alambicando los exilios,
exhumando el pensamiento, su distancia.
La premura de un verso, necio arco
asediando los ángulos del tiempo,
breves vocablos apenas sostienen
las verjas de esta casa.
Leve alcoba aleteas
al compás del sueño progresivo.
Hay cercas que separan
las palabras del quejido.
Exótico silencio
sitiado de barullos y murallas,
huestes aún en vela afligen
preclaros márgenes sin playa.
Templo con un cirio votivo
velando la conciencia, su covacha.
El patio alambicando los exilios,
exhumando el pensamiento, su distancia.
La premura de un verso, necio arco
asediando los ángulos del tiempo,
breves vocablos apenas sostienen
las verjas de esta casa.
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