¿Donde está la exuberancia de la tristeza?
Hoy la vi sentada,
Era una anciana cansada
- pidiéndonos su limosna -
en el portón de la iglesia.
Luego parecía estar
en el insomnio del beso,
aquél que no recibiste...
por el punto que pusiste
para eludir tentaciones con la mujer del amigo.
Y otra vez la he visto...
En la inacabada historia
de una cara desaseada
y en el gesto lacerante de un niño abandonado.
Y luego, la vi, por fin...
En un ceño endurecido al saberse traicionado
por un amor y un amigo
y perdonar la venganza...
Pero hoy sé que el lugar
en donde está su morada permanente
es en el mismo lugar
donde termina el amor con su locura y tristeza
y en su dolor infinito.
Hoy la vi sentada,
Era una anciana cansada
- pidiéndonos su limosna -
en el portón de la iglesia.
Luego parecía estar
en el insomnio del beso,
aquél que no recibiste...
por el punto que pusiste
para eludir tentaciones con la mujer del amigo.
Y otra vez la he visto...
En la inacabada historia
de una cara desaseada
y en el gesto lacerante de un niño abandonado.
Y luego, la vi, por fin...
En un ceño endurecido al saberse traicionado
por un amor y un amigo
y perdonar la venganza...
Pero hoy sé que el lugar
en donde está su morada permanente
es en el mismo lugar
donde termina el amor con su locura y tristeza
y en su dolor infinito.
::
::