yomboki
Poeta que considera el portal su segunda casa
Llego tu voz,
como escuchar el mar
prisionero en caracolas,
llego tu voz como tumulto de volcanes submarinos
y en la aurora de tus versos se quemaron
mis poemas.
Llego tu voz como aguacero de veranos,
los cometas de tus verbos como astillas de sirena
incrustándose en mis días,
tus palabras como granizada en mis silencios.
Llego tu voz
y las aguas de tu mar con su marea
reclamaron mis orillas para dejar sus olas.
Entonces tu estallido de candelas
en el mar sideral de tus silencios puso en mis letras
el sonido de tu voz,
sus inflexiones.
Yo reconstruyo las vetas de Gabriela en tu cantar,
tu inventas el mar en cada uno de tus versos.
Llego tu voz como aguacero.
como escuchar el mar
prisionero en caracolas,
llego tu voz como tumulto de volcanes submarinos
y en la aurora de tus versos se quemaron
mis poemas.
Llego tu voz como aguacero de veranos,
los cometas de tus verbos como astillas de sirena
incrustándose en mis días,
tus palabras como granizada en mis silencios.
Llego tu voz
y las aguas de tu mar con su marea
reclamaron mis orillas para dejar sus olas.
Entonces tu estallido de candelas
en el mar sideral de tus silencios puso en mis letras
el sonido de tu voz,
sus inflexiones.
Yo reconstruyo las vetas de Gabriela en tu cantar,
tu inventas el mar en cada uno de tus versos.
Llego tu voz como aguacero.
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