Javier Palanca
Poeta fiel al portal
Y va la noche corriendo a escape
huyendo de la madrugada que la persigue
para apoderarse de sus sueños de mercurio escurridizo
si la atrapa la convierte en los trabajos forzados,
le roba el bollo y los aguinaldos,
le enciende años que no pasaron, ni se espera
que los devuelvan
los anticristos y cristos que los robaron
y se seguirán meciendo en sus columpios
mientras miran las estrellas,
los padres,
los padres del aire frío
que calienta sus colmenas
mientras entre látigos de prisas
ante más ciegos que tuertos
se acumulan zapatillas
que correrán maratones entre aplauso asalariado
aplauso que ya es costumbre
entre un candil apagado.
huyendo de la madrugada que la persigue
para apoderarse de sus sueños de mercurio escurridizo
si la atrapa la convierte en los trabajos forzados,
le roba el bollo y los aguinaldos,
le enciende años que no pasaron, ni se espera
que los devuelvan
los anticristos y cristos que los robaron
y se seguirán meciendo en sus columpios
mientras miran las estrellas,
los padres,
los padres del aire frío
que calienta sus colmenas
mientras entre látigos de prisas
ante más ciegos que tuertos
se acumulan zapatillas
que correrán maratones entre aplauso asalariado
aplauso que ya es costumbre
entre un candil apagado.