Gianna
Poeta fiel al portal
Vuelvo a contemplar tu engalanada copa,
Donde bebo los sentidos de tu cuerpo,
Que suelen ser abundantes e intensos,
Ofreciendo vida y esperanza a mi alma,
Que siempre por tu amor vibró en secreto
Fue entonces que supe que te amaba,
Al tierno riego de mi matinal entrega,
Y tus bellas ondas en mi fértil suelo;
En majestuoso y sensual movimiento,
Cual caudal del trémulo arroyuelo
Al fin vuelvo a ostentar tu sol excelso,
Tu profundo y celestial misterio,
Vuelvo a mirar tu rutilante estrella,
Y diademas plenas de bellos luceros,
Que cual lluvia de líquido cristal;
Se esparcen por mi cuerpo
¡Idolatrado de por vida seas,
Hasta exhalar mi postrimer aliento!
Donde bebo los sentidos de tu cuerpo,
Que suelen ser abundantes e intensos,
Ofreciendo vida y esperanza a mi alma,
Que siempre por tu amor vibró en secreto
Fue entonces que supe que te amaba,
Al tierno riego de mi matinal entrega,
Y tus bellas ondas en mi fértil suelo;
En majestuoso y sensual movimiento,
Cual caudal del trémulo arroyuelo
Al fin vuelvo a ostentar tu sol excelso,
Tu profundo y celestial misterio,
Vuelvo a mirar tu rutilante estrella,
Y diademas plenas de bellos luceros,
Que cual lluvia de líquido cristal;
Se esparcen por mi cuerpo
¡Idolatrado de por vida seas,
Hasta exhalar mi postrimer aliento!