cesar curiel
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tomó el cetro y su corona
entre odas mirando al cielo
rebelde diáfana de hierro
que en libros poesías pregona.
Miró con altivez su reino
dejando versos soltar cual palomas;
al rosal hirió con su gloria
y al pedeste piso contra el suelo.
Arrogante el poeta cerró sus puertas
y caminó por senderos de tristes olas
junto a la mar describió veleros
y lloro triste días de zozobra.
Quiso volar hasta el cielo
escribiendo vidas, amores y tiempos
que la gente ignora
!fue llamada poeta! Coplera de grandes obras.
Su vida entera la paso junto al tintero
dejando por siempre la huella que nadie borra,
fue por siempre la llorona
y ante el mundo la mujer de carne y hueso.
Junto al río se durmió un día
soñando con ser la paloma
volar quería por siempre
entre cantos y odas,
su cuerpo la celeste
de los poetas que la añoran.
Para la poetisa: Sor Juana Inés de la Cruz (1651 - 1695)
entre odas mirando al cielo
rebelde diáfana de hierro
que en libros poesías pregona.
Miró con altivez su reino
dejando versos soltar cual palomas;
al rosal hirió con su gloria
y al pedeste piso contra el suelo.
Arrogante el poeta cerró sus puertas
y caminó por senderos de tristes olas
junto a la mar describió veleros
y lloro triste días de zozobra.
Quiso volar hasta el cielo
escribiendo vidas, amores y tiempos
que la gente ignora
!fue llamada poeta! Coplera de grandes obras.
Su vida entera la paso junto al tintero
dejando por siempre la huella que nadie borra,
fue por siempre la llorona
y ante el mundo la mujer de carne y hueso.
Junto al río se durmió un día
soñando con ser la paloma
volar quería por siempre
entre cantos y odas,
su cuerpo la celeste
de los poetas que la añoran.
Para la poetisa: Sor Juana Inés de la Cruz (1651 - 1695)