ANTONIO DE JESUS HEDEZ. I
Poeta recién llegado
LA MUECA FRÍA
Un día caminando encontré,
el corazón más frio del mundo,
¿qué le pasa? yo pregunte,
volteo y su mirada me dejó mudo.
Tenía los ojos más tristes,
pero no dejaba de ser bellos,
nada, contestó entre dientes,
me estremeció hasta los huesos.
Quedé flechado en un instante,
mi corazón ya le pertenecía,
volvió hablar, no seas imprudente,
una lágrima por su mejilla caía.
Rápido con su mano se la secó,
volteó mirándome fijamente,
carcajeó y luego sonrió,
no te espantes soy tu muerte.
Un día caminando encontré,
el corazón más frio del mundo,
¿qué le pasa? yo pregunte,
volteo y su mirada me dejó mudo.
Tenía los ojos más tristes,
pero no dejaba de ser bellos,
nada, contestó entre dientes,
me estremeció hasta los huesos.
Quedé flechado en un instante,
mi corazón ya le pertenecía,
volvió hablar, no seas imprudente,
una lágrima por su mejilla caía.
Rápido con su mano se la secó,
volteó mirándome fijamente,
carcajeó y luego sonrió,
no te espantes soy tu muerte.
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