Almudena
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tu rostro
tu cálida voz,
el pefil de tu mirada
cada momento posándose,
reflexionando
amando en mí.
Cuantas veces me pierdo
cuantas divago
me despego de éste mundo
y en estelas transparentes de blanco tul
te busco en los laberintos
sosegados de mi mente.
Y la Luna que me ve
y las estrellas que me observan
se ríen y traman.
Entre ellas apuestan al verme callada
si el azul del cielo es lo que busco,
o el brillar de tu mirada.
Y entrego mi vida en tus hombros
y tus brazos arropan mi espalda
mientras callada la noche nos cubre
con mi alma fundida en tu alma.
tu cálida voz,
el pefil de tu mirada
cada momento posándose,
reflexionando
amando en mí.
Cuantas veces me pierdo
cuantas divago
me despego de éste mundo
y en estelas transparentes de blanco tul
te busco en los laberintos
sosegados de mi mente.
Y la Luna que me ve
y las estrellas que me observan
se ríen y traman.
Entre ellas apuestan al verme callada
si el azul del cielo es lo que busco,
o el brillar de tu mirada.
Y entrego mi vida en tus hombros
y tus brazos arropan mi espalda
mientras callada la noche nos cubre
con mi alma fundida en tu alma.