prisionero inocente
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te conocí como ayer.
Ya no eres tan hermosa, dice la gente.
Yo te veo lo mismo, puedo decir
que tu hermosura es más grande,
sabes, dándoles gracias a mis gafas de vista,
que no empequeñecen.
Tal vez me dirás que no es fácil jugar al amor,
ya que nos tiemblan las manos.
Te diré que una caricia se valora por lo que tarda,
cuando la dibujas en el aire,
y que tus brazos, que vibran,
me acarician mil veces antes de tocarme.
Me dirás que tus labios ya no saben besar con pasión,
te recordare que el primer beso que nos dimos
fue uno de timidez, y nunca acabado....
Me dirás que los cuerpos no nos ayudan,
que se acabó el placer que sentíamos por las noches,
y me dejarás callado, muy callado.
Ya no eres tan hermosa, dice la gente.
Yo te veo lo mismo, puedo decir
que tu hermosura es más grande,
sabes, dándoles gracias a mis gafas de vista,
que no empequeñecen.
Tal vez me dirás que no es fácil jugar al amor,
ya que nos tiemblan las manos.
Te diré que una caricia se valora por lo que tarda,
cuando la dibujas en el aire,
y que tus brazos, que vibran,
me acarician mil veces antes de tocarme.
Me dirás que tus labios ya no saben besar con pasión,
te recordare que el primer beso que nos dimos
fue uno de timidez, y nunca acabado....
Me dirás que los cuerpos no nos ayudan,
que se acabó el placer que sentíamos por las noches,
y me dejarás callado, muy callado.
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